
Av Maratón
Existe una cierta evolución entre el carrito de sánguches, la fuente de soda común y el sitio sanguchero de alto estándar. El Tío Manolo está ahí para demostrar que, con una cocina dotada de la infraestructura suficiente para ser una fuente de soda, el carrito tiene adeptos que agradecen su instantaneidad y vocación noctámbula.
En efecto, por Av Maratón al llegar a Rodrigo de Araya, se ubica un híbrido de maxi-kiosko y mini boliche, que aprovecha máximamente el emplazamiento que ofrece el amplio bandejón central que le circunda. Hay sitio para estacionar varios autos, personal para atender con diligencia -casi con apuro- a grupos numerosos y por qué no, a paseantes de malas pulgas. Su fama se debe a una combinación de factores que están a la vista de todo el que quiera fijarse: precios populares, recetas atractivas entre las que destaca con luz propia el AS, buen sabor, orden y abundancia. La idea no es complicar al cliente: primero haga la fila, con las ideas claras (no empiece con regodeos innecesarios, el maestro le dará los agregados que ud. pida, salvo el queso), luego reciba el pedido (el maestro escucha el pedido directamente, así se ahorra un paso) y luego tome ubicación de pie o, si hay buena luz, encuentre asiento en la plaza.
La estrella del lugar es, a nuestro parecer, el As Italiano. Churrasco picado (vienen congelados, lo que le resta sabor pero asegura higiene), tomate en cubitos, palta y una dosis de mayonesa nada tímida en pan de completo. Todo por $1400. La bebida en lata por $500. La quintaesencia de la brevedad, contundencia y popularidad del sánguche chileno, en un prestigio democrático que ya tiene una sucursal en Av. Sta. Isabel.

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